Colonia Caroya is beautiful!This morning we met at the UBP at 10:00 am for our trip to Colonia Caroya. We visited the estancia, which is now a museum, and the bodega before we went to the festival.
La ciudad de Colonia Caroya, ubicada a 50 Km. al norte de la ciudad de Córdoba, actualmente tiene el apodo de
Hoy en día, Colonia Caroya es una ciudad que tiene más de 17.000 argentinos, descendientes de los primeros inmigrantes friulanos. Pero cuando llegaron aquellos inmigrantes en 1878, ellos no encontraron una ciudad civilizada. Al contrario, ellos encontraron una tierra salvaje al pie de las Sierras Chicas. Ciento veinte familias se fueron de Italia para buscar un futuro mejor en Argentina, pero cuando llegaron, ellos se dieron cuenta de que esta tierra no tenía nada que ver con su imaginada
El único edificio allí fue la estancia de Caroya, que ha estado sin habitantes desde 1854. La estancia fue creada en el año 1616 por la Compañía de Jesús, como su primer establecimiento rural. Los Jesuítas vendieron la estancia en 1661 y el dueño nuevo, Ignacio Duarte Quirós, la convirtió en una casa de residencia de vacaciones para los internos del Colegio Convictorio de Montserrat. En 1814, la estancia fue convertida en la primer fábrica de armas blancas del país durante las guerrras de independencia. Finalmente, pasó a propiedad del gobierno nacional, y después de 24 años, el Presidente Avellaneda dio la tierra y la estancia a los inmigrantes de Friuli.
Lentamente, los inmigrantes transformaron esta tierra desolada en un hogar. La colonia solamente podía sobrevivir gracias al trabajo incansable de sus colonos. Ellos empezaron una tradición de excelencia en vinos, carnes y derivados de la fruti horticultura. Colonia Caroya iba a ser uno de los centros vitivinícolas más importantes de Argentina. Actualmente, hay muchas bodegas famosas en la región. Colonia Caroya también es famosa por producir salames, bondiolas, jamones, chorizos, morcillas y otras carnes de la mejor calidad.
Lo mejor de lo mejor se puede probar en la fiesta de comidas típicas de Colonia Caroya. La fiesta se realiza durante las vacaciones de invierno, cada año desde 1989. Ofrece a los visitantes la posibilidad de degustar la tradicional comida caroyense, al tiempo que disfrutan de danzas y canciones italianas. Para entrar a la fiesta, se tiene que pagar $6 por adultos y $2 por niños. Hay muchos tipos de comida friulana, incluyendo pastas como ñoquis, tallarines, ravioles y lasagna, y platos típicos como frico, brovado y rognose. También hay carne mechada, pollo asado y muchas variedades de salame. La comida de la fiesta, por una entrada, cuesta entre $11 y $18 pesos, así que es muy accesible a la familia. Además de esa comida, hay helado, postres y tortas típicas friulanas.
Un plato que está disponible en la fiesta se llama frico. Está preparado con queso descremado, queso muy estacionado, manteca y cebolla. Se corta el queso y la cebolla en rodajas finitas. En la sartén, se dora lentamente la manteca y la cebolla y se cocina despacio sin que la cebolla tome color. Se agrega todo el queso con un poco de pimienta y poquísima sal. Se deja cocinar hasta que el queso, después de haberse disuelto, se vuelva como una tortilla crocante. Se la da vuelta y se la cocina también del otro lado. Se la pone sobre papel absorbante para secar, y luego se la coloca en un plato para servirla.
La fiesta de comidas típicas de la Colonia Caroya sí tiene frico y más platos italianos, pero la atracción de esta fiesta no es solamente la comida. La gente transforma un gimnasio viejo en un salón de fiestas bien elegante. Hay mesas grandes con manteles blancos y camareros vestidos de blanco y negro. Las decoraciones son de los colores de la bandera de Argentina y de la bandera de Italia. Hay grupos que hacen danzas folklóricas y canciones tradicionales. Si se quiere guardar más que fotos de esta fiesta, hay stands de tiendas locales de carnes, vinos, juguetes, joyería y ropa artesanal, entre otros. La fiesta celebra no solamente la comida italiana sino también otros aspectos de la cultura.
La fiesta de comidas típicas de Colonia Caroya les da a los visitantes una mirada de la vida de esta ciudad única. La ciudad tiene una cultura especial que es una mezcla de lo argentino y lo italiano, de lo viejo y lo nuevo, de lo histórico y lo actual. Ha conservado detalles basados en más de cien años de historia en la idiosincrasia propia y todavía celebra sus tradiciones y valores religiosos, culturales, artísticos y sociales.
When we got back, I went with Jorge over to Graciela’s (Vero's mom's) house to have some of the cake that Gabi made. I also met Gabi’s fiancee Fer(nando), he seems very nice. We met up with Veronica and Valentina there and then came back to the house.
We ate dinner with 4 of their friends, Sole and Seba (they have a son, Benjamín, but he was with his grandmother – who also happens to be the host mother of Cassi), and Ceci and Nico and their daughter Macu (about a year old).
After that, at about 11:30 pm, I met up with Allyson and we went to Carmen’s. We couldn’t get a remis so Vane came to pick us up and we went to The Contender (a bar) on Rafael Nuñez (the main street on this side of town). There we met up with Amelia, Johnny, and other kids from school. At about 2:15 am, we walked over to HillRose and danced until about 4:00 am.

Amelia and Allyson dancing at the boliche! Johnny and a little bit of Carmen's head in the background...
Carmen and Johnny appear to really like each other, so we’ll see how that goes! Amelia lost her cell phone (or it was stolen, we’re not sure), so we came home pretty early. (As it turns out, Christina and Leah also got their phones stolen... Boo.) I got home around 4:30 am and went to SLEEP!

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